INVITAMOS A TODOS LOS ESTUDIANTES, FUNCIONARIOS Y ACADÉMICOS DE
NOS VEMOS!
INVITAMOS A TODOS LOS ESTUDIANTES, FUNCIONARIOS Y ACADÉMICOS DE
NOS VEMOS!

La asamblea nacional de izquierda, realizada el día sábado en
La crisis de sentido que se generó en la izquierda luego de la caída de los socialismos reales, tuvo su expresión en Chile en como
Luego surgieron varios iluministas. Aquellos que siempre creen venir con fórmulas mágicas basadas en romper con todo lo anterior y crear algo completamente distinto para los nuevos procesos políticos de lucha. Nos hablaron de la decadencia de la política, de la necesidad de abandonar las “viejas fórmulas”, de no seguir cayendo en el “juego de la política” y crear “real poder” desde "las bases". La tesis de los movimientos sociales, en cuanto oposición a los partidos políticos, como estrategia para lograr avances en la unidad y fuerza de izquierda, se impuso en diversos países. Si bien fue relativamente exitosa, dado que tuvo momentos de una profunda inserción que la izquierda en las formas clásicas de hacer política no hubiera sido capaz de lograr, no logró su cometido de efectivamente disputar la hegemonía liberal que en nuestro país se impuso por las armas. Se podría perfectamente seguir avanzando, en construir movimientos sociales como un fin en si mismo, y no dar ningún tipo de avances en la necesaria contra-hegemonía que hay que impulsar.
Con esto no niego, en ningún sentido, el aporte importante para el fortalecimiento de la izquierda que es construir movimientos sociales bajo lógicas programáticas, gremiales, étnicas o de otra índole. Todo lo contrario: es un paso importante que permite que la izquierda crezca y logre hacer más sentido en una sociedad cada vez más diversa y heterogénea, pero no por eso menos explotada. Fue un paso importante, pero hubo un estancamiento. Estancamiento al creer que dichas lógicas de organización debían reemplazar la lucha política tradicional y su respectiva organización partidaria. Y luego hubo un retroceso. Retroceso producto de que el error de entender dicotómicas ambas forma de organización para materializar un proyecto político emancipador, se expresó en una pelea intestina dentro de la izquierda y en un anti-comunismo exacerbado y propiciado desde la misma izquierda que puso como eje central la forma de la organización y no los fines. Pero solo fue un pequeño sector de la izquierda poco influyente, por suerte.
Es de profunda necesidad superar dicha dicotomía. Develar la inconsistencia de quienes la propician, dado que su lucha que va dirigida contra la misma izquierda, es la que no permite un mayor crecimiento en torno a la unidad y al trabajo. Dicha estrategia es lo que no nos permitirá dar efectivos avances en ganar posiciones de fuerza, capaz de revertir la imposición ideológica al servicio del gran empresariado, que se materializa en todas las dimensiones del funcionamiento de nuestra sociedad.
Por esto, avanzar en posiciones políticas de unidad, que miren por un lado a romper la exclusión política que establece la constitución y que por el otro instale un candidato a la presidencia con un programa de gobierno claro y dirigido a alcanzar conquistas sociales. Expresa el nivel de madurez que ha alcanzado la izquierda chilena, aburrida ya de ser testimonial y convencida que tiene la capacidad de ser mayoría, de ser gobierno. La proclamación de Arrate es la expresión del camino en el cual la izquierda debe converger, son pasos que se están dando en una dirección correcta.
Jorge Arrate representa, además, una lucha ideológica dentro de ciertos sectores de la coalición de gobierno que se debaten entre mantenerse en el poder a cualquier precio o dar efectivamente un giro a posiciones políticas de avanzada, dispuesta a acabar con el modelo económico que impera. Algunos, como Camilo Escalona, ya simplemente se han alejado sideralmente de cualquier posición progresista. Enceguecido como el solo, ve en cualquier acto de dignidad política una traición a un proyecto que simplemente a esta altura no convence a nadie. Su hostilidad política, sus frases agresivas, su ordinariez finalmente, son la viva expresión del juego del poder por el poder, del mantenerse a cualquier precio, del fin de las ideologías.
Además, el pequeño trago amargo que significa la posibilidad real que Jorge Arrate no sea el único candidato de izquierda es algo latente, pero que no opaca en ningún sentido la alegría de la clara señal política que se ha dado este fin de semana. Alejandro Navarro ha preferido el camino solo, ha preferido un proyecto personalista y arrogante, tal cual iluminista de izquierda, llegando a salvarnos de los errores del pasado. Alejandro Navarro se equivoca si piensa que su camino es un camino correcto. Quien lleva años, inserto en el debate parlamentario, con la importancia y las puertas que eso abre, no puede pretender que otros quieran renunciar a dichos espacios para alcanzar una unidad frágil y de pocas garantías.
La convergencia en torno a Arrate es de sectores que entienden de la necesidad de combinar viejas y nuevas formas de organización. Acabar con la dicotomía entre lo social y lo político, poner como eje central las demandas de los trabajadores y la necesidad de democratizar Chile. En suma: materializar con fuerza la voluntad de la izquierda de ser mayoría, de tener un espacio dentro de la identidad social y ser capaz de disputarle el poder a los sectores neoliberales y revertir las calamidades que sus políticas públicas han generado.
La campaña por Arrate, es un paso más en el proceso de construir mayoría, un paso más de fortalecer la izquierda, un paso importante que tiene que culminar con un crecimiento cuantitativo y cualitativo que nos permita tener más fuerza en las luchas contra un modelo anti-humano y las fuerzas que lo perpetúan.
Con el legado de Allende: ¡Arrate Presidente!
Día extrañísimo. Llegué a mi “gloriosa” ex Escuelita de Gobierno, acompañando al Julio que expuso en un foro, junto al Presidente de
Justo en medio del humilde foro ocurrió algo por decirlo menos, bizarro: Javier Silva (estas cosas se dicen con nombre y apellido), con el que fuimos compañeros de nivel hasta cambiarme de carrera, alguien de derecha y, por lo que tengo entendido, de la derecha más dura y pinochetista, en una “broma” que él (y bueno, no sólo él) consideró divertida, se robó la urna de una elección que se desarrollaba en
Me doy cuenta que la mayoría consideró el acontecimiento anecdótico y divertido. Por lo que claramente estas palabras puede que sean leídas como graves o con el típico dicho: “que le day color”. A otros, simplemente les resultará indiferente, como igual de indiferente les resulta quien sale electo y que cosas se puede hacer con dicho cargo, que trabaja directamente temas académicos con secretaría de estudios.
A mí me molesta profundamente. Buscar algún argumento que justifique dicha acción, es caer en el discurso más recalcitrante del fascismo que justificó incendiar
Pero lo más vergonzoso del día no fue eso. La expectación que generó en
Ahora bien, no son los únicos responsables en el nivel de deslegitimación del ceap, no les demos tantos créditos, porque no los tienen. Acá históricamente los dirigentes que han trabajado por mantener un ceap representativo y ágil para alcanzar demandas estudiantil han cometido errores, me incluyo claro está. Pero de los errores se aprende con humildad, no se viene con aires soberbios a intentar destruir todo lo que antes se construyó, para bien o para mal, creyéndose iluminados de una verdad absoluta, sin ninguna capacidad crítica de ver que la democracia directa en ningún lugar funciona, no es democrática y solo sirve para que el que grite más fuerte haga cursar su opinión. Yo grito bastante fuerte cuando quiero, lograría cursar bastantes veces mi opinión. ¿Pero de qué sirve eso en una “asamblea general” que en época de movilizaciones alcanza ciertos grados de masividad, pero que el resto del año siempre está muerta?, porque los estudiantes estudian, trabajan, algunos son padres, otros tiene problemas económicos y de una u otra forma su voz tiene que ser escuchada, independiente que quieran o no pasar 5 horas diarias en asambleas. Ahora, esto no quiere decir que tengamos que conformarnos con que un grupo de dirigentes electos tome todas las decisiones. Por supuesto que no. Los procesos de aumentar los niveles de discusión, en cantidad y calidad son fundamentales, completamente necesarios y es un esfuerzo que pocas fuerzas políticas se preocupan de hacer.
Frases retóricas como que “los partidos políticos venden al movimiento estudiantil” (cosa que ha pasado y no hay que negarlo, pero que pase no quiere decir que sea una ley ni mucho menos. O sea, es lo último de lo positivista creer eso) parte de supuestos tan errados como creer que los estudiantes somos una masa completamente homogénea que posee las mismas necesidades e inquietudes. Falso. Existen estudiantes de izquierda, derecha, centro, católicos, musulmanes, mapuches, ateos, etc., etc. Y es completamente legítimo que tengan diferencias de opinión, incluso excluyentes y por tanto, como el movimiento estudiantil no puede estancarse solo en el debate, es justo que una mayoría logre impulsar una política, incluso si a un sector minoritario no le gusta. Manteniendo un respeto básico claro está.
Bueno, eso tan básico y tan respetuoso de la diversidad que la izquierda quiere construir, queda absolutamente olvidado en la democracia directa que pretende que una sola voz sea la voz de todos los estudiantes. Su voz, la voz de ese grupo que la impulsa, no importando si es mayoritaria o minoritaria.
El movimiento estudiantil de dicha Escuela, así como cualquier organización social en la historia de la humanidad, ha cometido errores. Obvio, son levantadas por personas de carne y hueso. No por iluminados que vienen a traernos la verdad y que creen que de ellos dependen iniciar un mundo feliz.
Se que estas palabras, además de “graves”, caerán pésimo en mucha gente. Ojalá que sirvan para la reflexión. La izquierda históricamente ha sido la fuerza política más democrática y más responsable con el sentir mayoritario. Apostando a convencer más que a imponer. Insisto en los errores que se han cometido, que he cometido y que probablemente seguiré cometiendo, pero la apuesta es a convencer. Entender las diferencias y ganar con la batalla de las ideas, que siempre podrán más que las armas como lo dijo Fidel, que ganó con armas, pero que mantiene su revolución con ideas.

Resulta muy importante dar señales claras al país al respecto que las distintas problemáticas que afectan a trabajadores, cesantes, estudiantes, pobladores, etc. no son hechos aislados los cuales puedan ser tratados aisladamente. Por el contrario. Todas las problemáticas, que en un año de crisis económica como este se agudizan, poseen un origen en común, el cual podemos encontrarlo en el carácter inhumano del sistema económico que rige en nuestro país.
Por esto, es de gran necesidad converger y articular demandas entre los distintos actores sociales y políticos. Solo de este modo, estaremos cuestionando los sustentos principales de la desigualdad y exclusión de todo tipo que día a día generan mayor acumulación de riquezas y menores oportunidades de un desarrollo social equitativo y justo.
El día 16 de abril diversos actores- entre ellos la CUT y el Colegio de Profesores- han convocado a una jornada de paro nacional. Nosotros los estudiantes debemos hacernos parte de esa convergencia, pero no desde una visión asistencialista de las demandas de los trabajadores. Sino más bien, instalando las demandas para solucionar la gran crisis educacional que las movilizaciones del año 2006 dejaron de manifiesto y que la recién aprobada LGE en ningún sentido será capaz de solucionar.
Especificamente hablar de educación superior posee una importancia gravitante dado la carencia en Chile de un Sistema Nacional de Educación Superior coherente que responda a las necesidades productivas, científicas, culturales y artísticas del país. Lo cual es un debate que ha quedado pendiente y que si no nos movilizamos, discutimos y convergemos el Gobierno no va a querer dar.
Todo esto es un llamado a ser actores activos, conscientes, críticos y con capacidad de elaborar propuestas para mejorar la educación superior en chile y de esta forma aportar nuestro grano de arena en la construcción de una sociedad justa, equitativa y democrática.